Guasave / Sinaloa / Lo que parecía una tarde común entre animales de campo terminó en un accidente que marcó la vida de un niño y de toda su familia. Isidro, un menor apasionado por los caballos, resultó gravemente lesionado en uno de sus ojos tras recibir una patada, luego de que el animal fuera molestado mientras comía.
La historia la cuenta su madre, Solangel, quien recuerda que ese día estaban conviviendo con el hermano mayor del niño, quien trabaja cuidando ganado. Habían llevado una soda y unas galletas para compartir, mientras Isidro, curioso y entusiasmado, se acercaba constantemente a los animales.
Pese a las advertencias de su padre y su hermano de no molestar al caballo mientras se alimentaba, el menor insistió. En un momento, mientras jugaba con un mecate, el niño terminó golpeando al animal en dos ocasiones. Fue entonces cuando, en cuestión de segundos, el caballo reaccionó y lo pateó directamente en el rostro.
“Fue de aquí a la pared”, relata su madre al dimensionar la fuerza del impacto.

Isidro fue sometido a cirugías de emergencia para salvar su ojo, logrando cerrarlo tras las lesiones; sin embargo, las secuelas continúan. Actualmente, requiere dos intervenciones quirúrgicas adicionales de tipo reconstructivo para evitar daños mayores, como afectaciones en la retina, ya que el ojo no cierra completamente al dormir y presenta irritación constante.
Cada cirugía tiene un costo aproximado de 26 mil pesos, pero gracias al apoyo de una persona, Feliciano Valle, se cubrirán ambos procedimientos, lo que representa un alivio para la familia.
Hoy, la vida de Isidro ha cambiado por completo. Su madre, quien además cuida a un bebé de seis meses, no puede trabajar y se dedica de lleno a la atención del menor, evitando cualquier actividad que pueda ponerlo en riesgo. El niño, que antes disfrutaba correr, jugar y andar en bicicleta, ahora permanece la mayor parte del tiempo en casa.
El impacto también ha sido emocional. Solangel cuenta que en la escuela otros niños lo han señalado por su condición, lo que ha llevado a que prácticamente deje de asistir por temor a que se lastime o sufra más afectaciones.
A pesar de las dificultades, la familia se mantiene de pie, apoyándose en la solidaridad de quienes han tendido la mano con ropa, alimentos y ayuda básica.
“Lo que sea voluntario, de corazón, se agradece”, expresa Solangel, quien mantiene la esperanza de que su hijo pueda recuperarse y volver a tener una vida normal.
El accidente ocurrió el 3 de julio de 2025.
Número de cuenta BanCoppel a nombre de la mamá para quienes deseen apoyar a Isidro y su familia: 4169 1614 9366 9062.