Guasave / Sinaloa / La Biblioteca Pública Municipal Raúl Cervantes Ahumada reporta una baja afluencia de usuarios, de acuerdo con su propia bitácora de visitas correspondiente al periodo de mayo de 2025 a abril de 2026.
En total, el registro anual alcanza 1,179 visitantes; sin embargo, al desglosar las cifras, se observa que en los primeros ocho meses —de mayo a diciembre de 2025— se contabilizaron 846 personas, mientras que en los primeros cuatro meses de 2026 —de enero a abril— apenas sumaron 333 visitantes.
Este último dato refleja un promedio inferior a una persona por día en lo que va de 2026, con apenas 0.91 visitas diarias, considerando los 120 días del periodo.
El desglose mensual muestra variaciones marcadas. En 2025, los meses con mayor asistencia fueron julio con 168 visitantes y agosto con 166, seguido de junio con 130 y noviembre con 116. En contraste, los niveles más bajos se registraron en octubre con 59, mayo y septiembre con 68 cada uno, y diciembre con 71.
Para 2026, enero inició con 141 visitantes, pero la cifra cayó en febrero a 58, repuntó ligeramente en marzo con 114 y volvió a desplomarse en abril, con apenas 20 registros.
La tendencia evidencia una caída significativa en el uso de este espacio público en los meses recientes, lo que abre cuestionamientos sobre su operación, promoción y acceso para la ciudadanía.
Los datos, tomados directamente de la estadística oficial de la biblioteca, colocan en evidencia un promedio crítico de asistencia que, en el caso del 2026, ni siquiera alcanza una visita diaria en uno de los principales espacios de consulta y lectura del municipio.
Al respecto, la directora de Educación y Cultura en Guasave, Laura Estela Estrada Herrera, precisó que no todos los registros reflejan una estancia real en la biblioteca. Explicó que muchas personas únicamente se anotan y se retiran sin permanecer a leer o estudiar.
“No es gente que se registra y da una vuelta a la biblioteca y se va; eso no es ir a trabajar o ir a tomar lectura”, señaló.
Indicó que esta situación ha sido constatada recientemente.
“Ayer y antier llegaron dos personas, se registraron, vieron el título de un libro y se fueron. Al rato llegó otro muchacho, se registró y salió; no es que vayan a trabajar”, detalló.
Sobre el futuro del espacio, mencionó que se proyecta su reubicación con el objetivo de incrementar la asistencia y generar mayor actividad.
“La idea es que en la tarde haya clases, como de música, para que los alumnos también puedan hacer tarea o permanecer en la biblioteca”, explicó.
Añadió que se busca elevar el número de usuarios diarios.
“Pasar de tres a 10 o hasta 15 personas al día podría ser una meta”, comentó.
Asimismo, adelantó que se contempla implementar programas como “Tierra de lectura”, con actividades en espacios públicos como el malecón o la explanada, donde participarían varias bibliotecas del municipio.
En cuanto a infraestructura, reconoció que el equipo actual es obsoleto.
“El equipo de cómputo ya tiene alrededor de 15 años, sí se necesita modernizar”, indicó, al tiempo que aseguró que el nuevo espacio contará con internet, compromiso asumido por la autoridad municipal.
Finalmente, subrayó que la intención no es cerrar la biblioteca, sino fortalecerla.
“Que la gente permita que se haga este proyecto; no es cerrar, es para tener más afluencia y más actividades”, concluyó.