Culiacán / Sinaloa | En un anuncio que el Gobierno estatal calificó como sin precedente, el gobernador Rubén Rocha Moya informó que Sinaloa destinará recursos propios para apoyar la comercialización de la próxima cosecha de maíz, con una bolsa de mil 200 millones de pesos para otorgar 400 pesos por tonelada a los productores y apuntalar un precio objetivo de 6 mil pesos.
La medida, presentada durante la Conferencia Semanera, marca —según el mandatario— la primera vez que un gobierno estatal entra con recursos directos para sostener el ingreso de los maiceros en un esquema que también contempla respaldo federal y compromisos de compra con industriales y bodegueros.
El esquema anunciado se integra con el precio internacional referenciado en la Bolsa de Chicago, una base de 65 dólares por tonelada, un apoyo federal de mil 300 pesos y el incentivo estatal de 400 pesos, para alcanzar el precio meta de 6 mil pesos por tonelada.
Pero más allá del precio, el mensaje político fue otro: evitar que la cosecha quede sin salida comercial, como había ocurrido en otros ciclos.
“Empiezan a trillar y empiezan a vender”, subrayó Rocha al asegurar que, por primera vez, existen compromisos anticipados para colocar prácticamente toda la producción local antes de importar maíz del extranjero.
El beneficio, de acuerdo con el esquema presentado por la Secretaría de Agricultura estatal, alcanzaría a más de 25 mil productores y abarcaría las 350 mil hectáreas sembradas en el estado, sin distinguir entre pequeños, medianos o grandes agricultores.
Los lineamientos y reglas de operación serán publicados el 27 de abril, y el apoyo estatal se pagaría una vez que el productor presente su nota de venta.
Con la cosecha a punto de levantarse y el tema del precio en el centro de la presión del sector agrícola, el anuncio busca mandar una señal de contención en uno de los frentes más sensibles para Sinaloa.